Está parada apoyándose con dificultad sobre el respaldo del asiento del colectivo, no logra independizarse completamente del apoyo del respaldo. Al querer alejarse de él, se sostiene de la ventana con el brazo flexionado, pecho y cabeza, en especial la boca. Con la boca apoyada sobre el marco de la ventanilla, lo lame y apoya su boca por un momento. Luego gira la cabeza y se apoya nuevamente en el respaldo del asiento. Mira a la señora que está con ella, mueve los labios intentando balbucear algo. Deja salir unos pequeños grititos o sonidos que llaman la atención de la señora, la cual gira la cabeza y le acomoda su remera. La niña toma su mano y apoya su boca en el brazo de la señora. Esta le sonríe y la niña le responde también con una sonrisa.
La niña vuelve a mirar por la ventanilla apoyada sobre el respaldo y posa su mano sobre el marco de la misma. La niña pierde estabilidad y se tambalea, se sienta de golpe, con los pies hacia adelante, empujando a un niño de 6 años que está parado por delante del asiento. El niño la reprende empujándola, la niña flexiona las piernas y mira a la señora a su lado. Ésta le indica al niño que le deje lugar a la niña con tono autoritario. La niña cambia su expresión facial hacia una de temor y parece que va a llorar, a pesar de que la señora no la mira a ella. La señora ahora toma a la niña y la obliga a pararse y apoyarse contra el respaldo. La señora comienza a atarle los cordones y la niña se tira sobre su espalda y cabeza. La señora se yergue y la reprende, la niña vuelve a cambiar su expresión facial. Se comienza a escuchar la sirena de una ambulancia y la niña mueve su cabeza hacia la ventanilla. Pasado el ruido, la niña continúa mirando hacia la
ventanilla emitiendo ruiditos (“dadeo”).
Niña de alrededor de un año de edad
Está parada apoyándose con dificultad sobre el respaldo del asiento del colectivo, no logra independizarse completamente del apoyo del respaldo. Al querer alejarse de él, se sostiene de la ventana con el brazo flexionado, pecho y cabeza, en especial la boca. Con la boca apoyada sobre el marco de la ventanilla, lo lame y apoya su boca por un momento. Luego gira la cabeza y se apoya nuevamente en el respaldo del asiento. Mira a la señora que está con ella, mueve los labios intentando balbucear algo. Deja salir unos pequeños grititos o sonidos que llaman la atención de la señora, la cual gira la cabeza y le acomoda su remera. La niña toma su mano y apoya su boca en el brazo de la señora. Esta le sonríe y la niña le responde también con una sonrisa.
La niña vuelve a mirar por la ventanilla apoyada sobre el respaldo y posa su mano sobre el marco de la misma. La niña pierde estabilidad y se tambalea, se sienta de golpe, con los pies hacia adelante, empujando a un niño de 6 años que está parado por delante del asiento. El niño la reprende empujándola, la niña flexiona las piernas y mira a la señora a su lado. Ésta le indica al niño que le deje lugar a la niña con tono autoritario. La niña cambia su expresión facial hacia una de temor y parece que va a llorar, a pesar de que la señora no la mira a ella. La señora ahora toma a la niña y la obliga a pararse y apoyarse contra el respaldo. La señora comienza a atarle los cordones y la niña se tira sobre su espalda y cabeza. La señora se yergue y la reprende, la niña vuelve a cambiar su expresión facial. Se comienza a escuchar la sirena de una ambulancia y la niña mueve su cabeza hacia la ventanilla. Pasado el ruido, la niña continúa mirando hacia la ventanilla emitiendo ruiditos (“dadeo”).
Astudillo J.