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Discapacidad

Discapacidad es la palabra que se utiliza en para nombrar a las personas que tienen alguna necesidad o capacidad especial en su vida cotidiana. Como todo nombre académico que pasa a ser de manejo popular, constituye un desnivel que desemboca con facilidad en el proceso de estigmatización, razón por la cual no se trata de un término aceptado por quienes son llamados así.

Por ejemplo muchos sugieren que discapacitados implicaría no poder valerse por sí mismos (la imagen de la silla de ruedas es la que menciona la discapacidad a nivel de la gráfica urbana: cada vez que hay indicación de ceder el asiento, una rampa o un lugar especial de estacionamiento, el mensaje que manda la ciudad es la de un saco en el que entran todos, representado por la silla de ruedas. discapacidad-infantil
Así, la lucha que tantos llevan adelante habla de una gran posibilidad de autovalimiento. Pero sea cual sea el nombre, al tener una función de señalar a alguien, a la larga se convertiría en estigmatizante por sí mismo. Es decir, la cuestión no pasa por el nombre de discapacidad sino por quienes utilizan esta denominación y los usos que la sociedad promueve.

El trabajo de desestigmatización es un proceso lento de preparación de la comunidad en la cual un eslabón importante es el ámbito académico (que suele ser la fuente de tales apelativos), pero más relevante quizás resulten las instancias de manejo masivo.

Los medios de comunicación se hacen eco de los usos tanto académicos como populares, reforzando lo que hay de estigmatizante en un término. Si ese denivel comienza a equilibrarse, implicando tanto movimientos a nivel profesional como comunitario (de lo cual este sitio intenta una unión), tal vez sea más corto el camino hacia una sociedad donde los nombres funcionen como tales y no como marcas de exclusión. ciego-infantil-discapacidad

 

 

Es interesante que las palabras ciego y sordo existen en todas las lenguas del mundo, pero en nuestra civilización occidental moderna fue necesario establecer la denominación de "discapacitados sensoriales" (que empezó antes con los "no videntes") justamente para anular el efecto estigmatizante de llamar a las personas con los nombres ancestrales como ciego y sordo.

Hoy el término despectivo pasa a ser "discapacidad", palabra que ingenuamente pasó al uso popular con el fin contrario.

discapacidad

 

Certificado de discapacidad

Existe un beneficio para las personas que tienen capacidades diferentes: se llama justamente "certificado de discapacidad". Muchos se quejan y el estigma genera que el imaginario social lo primero que aparezca es una persona en silla de ruedas. Este certificado está reglamentado por la ley 22431.

Si bien las críticas al nombre "certificado de discapacidad" están a la orden del día (por integrar en la fórmula el término de discapacidad), se trata a la vez de un beneficio. Pero ¿qué beneficio sería una identidad que sea una carga estigmatizada? Bien, es de notar que con el certificado de discapacidad se obtiene un beneficio más que una identidad: se trata de un carnet que sólo lo usará la persona donde le convenga, no siendo obligatorio en ningún caso mostrar el certificado ni dejarlo en oficina alguna. El certificado de discapacidad sólo debe ser mostrado cuando haya alguien preparado para recibirlo. Esto significa mucho más que un beneficio, sino el comienzo del tejido de una red.

Si bien ahora el certificado de discapacidad se obtiene en Ramsay 2250 (lunes a viernes de 8:30 a 12hs), en la ciudad de Buenos Aires, existe un proyecto de ley para que los hospitales puedan entregarlo.

Lo que se necesita: certificado médico con un diagnóstico; DNI; cobertura social si la tiene.

Para mayor información comunicarse al 47849497 o al 47811305

 

Banco de elementos ortopédicos

Se trata de un servicio del gobierno, totalmente gratuito, que pone a disposición elementos de rehabilitación motriz (sillas de ruedas, etc), dados en comodato si es por un tiempo, o como donación si son de uso permanente. silla-de-ruedas

 

 

Se necesitan cuatro cosas para acceder:

DNI;Nota de solicitud;Certificado de discapacidad;prescripción médica de un hospital público

Ya no es más necesario la recolección de boletos o las rifas para obtener una silla de ruedas u otros elementos ortopédicos, que durante tanto tiempo fueron una desventaja mayor.

Para más información, contactar con el Banco, que funciona en la dirección de discapacidad.

 

Dirección General de Discapacidad ,

Avenida Entre Ríos 1492

Planta Baja, oficina 1.
Tel. 4300-5661 / 9761 / 9300.

Atención: de lunes a viernes de 10 a 17

 

Historia de la discapacidad

Las primeras personas que se dedicaron desde el ámbito académico a la cuestión de la discapacidad fueron los europeos, provinientes del ámbito pedagógico, durante el siglo XVII. Con el correr del tiempo se fue extendiendo la educación a los más desvalidos, antes segregados. La discapacidad fue ganando terreno por ejemplo en temas de infancias anormales, así como en los déficits sensoriales -educación a discapacitados auditivos o discapacitados visuales. Las sillas de ruedas datan de la época de las Luces, consistiendo en vehículos que nacieron en Francia, que existen hasta hoy -que son las bicicletas.

Los inicios del interés por una discapacidad "no visible" lo constituyeron los científicos que se interesaron por los "niños salvajes", aquellos chicos que habían tenido su imfancia compartida con lobos o animales en medio del bosque. Desde la fundación de Roma, varios mitos existieron hasta los libros del siglo VI que en la India se conocen como los Panchatantra: cinco libros con fábulas de animales personificados al estilo del "libro de la selva" de Rudyard Kipling. A diferencia de las fábulas griegas, en este caso los textos provienen de una larga tradición oral que incluye la aparición de niños entre los animales selváticos.

Los libros Calila y Dimna, del siglo VIII, parientes de los anteriores sánscritos, estaban escritos en árabe, y sirvieron de inspiración para las fábulas de La Fontaine.

Los Jataka son libros budistas del siglo III en los cuales se cuenta que en vidas anteriores Buda había sido animal, lo cual sirve de contraste con la maldad del hombre.

Quizás el primer reporte de un niño criado en la naturaleza haya tenido lugar en Hesse, Alemania, en el año 1341. Según el monje que lo encontró, había una loba que lo acobijaba en su choza.

Bettleheim sugiere, en su libro "La fortaleza vacía", que estos relatos fueron los precursores de Darwin, que luego relacionaría de forma definitiva al hombre con el animal.

Otro caso es el de Gaspar Hauser, también en Alemania, que fascinó tanto a Verlaine como a Werner Herzog: un niño que estuvo en un granero a oscuras durante años. El niño nació en 1812 cerca de Nuremberg y fue recuperado para la sociedad en 1828, cuando empezó a estudiar para rehabilitar su lenguaje -el cual había perdido. Cuando estaba por decidirse a escribir un libro con sus memorias, al año siguiente, fue asesinado de una puñalada.

Aparentemente habría sido criado por una persona a partir de los 6 meses, pero resulta impensable que el niño haya estado encerrado desde tan pequeño, puesto que ya había adquirido habilidades lingüísticas.

Peter, el salvaje de Hannover, es otro exponente germano de niños encontrados en el bosque.

Amala y Kamala fueron dos niñas lobo que tuvieron mucha prensa allá por 1920 en Midnapore, en la India. Una de ellas, en su segundo año de vida, murió al poco tiempo de ser capturada, víctima de una nefropatía. La otra vivió más tiempo y aprendió a utilizar unos 40 vocablos, a pesar del trauma inicial de la pérdida de su compañera.

Alemania y la India son lugares privilegiados para la observación de fenómenos sociales en cuanto a la percepción de "lo salvaje" desde el punto de vista humano.