|
Música infantil
La música infantil no está compuesta sólo por canciones parecidas a las de una antigua cajita de música, sino que se trata más bien de una música combinada con juego: un montaje escénico a cargo de un adulto (en la primera infancia) o de los demás niños como grupo entrando ya en edad escolar.
La música, como elemento romántico de todas las culturas, también dejará su huella en el mundo infantil, al que los adultos intentan inculcar las leyes de las alianzas matrimoniales así como algunos valores que van con las músicas.

Hay una niña adentro de una ronda, a la que un niño se acerca y comienza un diálogo. Al terminar, el niño intentará romper la ronda hasta rescatar a la princesa encerrada en el castillo.
Esta es la ambientación de la habitación infantil de una casa de principios de siglo XX en Buenos Aires, con su magnetófono
Empecemos por la música infantil que implica una escena de juego
¿Está la niña de la patria?
Sí, está. Para qué la quiere?
Para casarme con ella.
Trae buenos martillos
Para romper el castillo?
En este caso veremos una niña que empieza a rebelarse contra el frecuente autoritarismo de las rimas, no sin dejar de lamentarse:
Mamita y papito
Me quieren casar
Con un viejecito
De ochenta nomás
Lo pienso y lo pienso
Y lo vuelvo a pensar
Que tal matrimonio
No lo puedo aceptar
Mamita y papito
Me quieren casar
Toma la platita
Y el viejo se va |
 |
Ronda-juego
Ahora son los chicos los que eligen con quién casarse, puesto que el nombre propio queda a decisión de ellos en esta ronda:
En el bosque de la china una china me encontré
Como no tenía nombre Juana la bauticé!
* Hete aquí una rima musical sobre el oficio tanguero de repartir piropos:
Me gustan los peluqueros
Porque siempre están cantando
Alegres están trabajando
Ganando mucho dinero
Con la tijera en los dedos
Cortan cabellos y barbas
Bigotes como alabardas
Y cabelleras de enredos
Me gustan estos señores
Sacos negros de lustrina
Que se paran en la esquina
Para cantar sus amores
Aunque las familias más conservadoras solían reaccionar contra las mujercitas audaces, que recurrían a estas rimas para hablar del motivo de su reclusión con algo de música.
Yo me quería casar
Con un mocito barbero
Y mi padre me quería
Monjita para el monasterio
Una tarde de verano
Me llevaron de paseo
Y al dar la vuelta en una esquina
Encontré un convento abierto
Salieron todas las monjas
Vestidas de negro
Hicieron mil reverencias
Me tomaron de la mano
Me metieron a una celda
Me cortaron el cabello
Me quitaron los aritos
Anillito de mi dedo
Cinturón de terciopelo
Arriba Juan
Se trata de una canción que transmite la sensación del deber del niño. ¿Quién dijo que para los chicos la vida está exenta de obligaciones? Esto nos confirma que en Europa se gestó buena parte de la idea de educación a partir de la disciplina del Ejército. Aunque en Dinamarca se trata de un tal Johan. En Argentina tiene tantas variantes como la originalidad de las madres para hacer rimas.
Arriba Juan
Arriba Juan
Hay que ir a la escuela
Ay no mamá, ay no mamá
Que me duele la muela
Arriba Juan, Arriba Juan
Ya pasan los soldados
Ay sí mamá, ay sí mamá
ya estoy levantado.
Volviendo al autoritarismo, sin dejar la musicalidad.
Estaba la niña
Estaba la niña
Bordando pañuelos
Con aguja de oro
Y dedal de plata
Pasó un caballero
Pidiendo posada
Si mi madre quiere
Yo le daré entrada
Estaba una niña
Junto a su balcón
Cosiendo una prenda
De tul ilusión
Pasó un caballero
Y quiso comprarla
Si mi madre quiere
Ella sabrá darla
* Otra música
Paco Paquito
Paco Paquito
Vendió su cartera
Para casarse
Con la costurera
Y la costurera vendió su abanico
Para casarse
Con Paco Paquito
Aquí va una música que tiene que ver con la educación directa de algunos modales para los niños cuando quieren pasarse con algo: se trata de un tipo de música que sirve tanto a nivel de la educación de ese niño como para la preservación, mediante el juego, de los recursos materiales en malas épocas. Claro que esto pasa a la tradición fuera de contexto y designificado, puesto que el éxito de una música infantil tiene que ver con su evolución posterior y la diversión que causan a medida que los niños descubren el ingenio en las rimas. Esto casi nunca es inmediato, sino que los niños aprenden música de memoria que luego van procesando el sentido. Por eso es que un niño aprende con métodos de educación validados culturalmente, lo que va más allá de su caso individual. Queda entonces todo a la buena destreza de la madre para saber hacer con las rimas.
El farolero
Este es un juego probablemente de origen español, que encuentra múltiples variantes en Argentina: lo veremos como farolero o farolera según quien lo practique. Actualmente se lo conoce como farolera por ser las mujeres las que más juegan entre sí, si bien se trata de una intención de corregir al niño en sus primeros encuentros con la matemática, usando el método de la música. Y es claro entonces que tanto varones como mujeres pueden tener dificultades, aunque hoy en día las consultas por escolaridad suelen ser mayor para los niños que las niñas (quizás relacionándose con un prejuicio de las educadoras, por lo general mujeres). Históricamente el farolero que encendía las luces del alumbrado público era una persona analfabeta, sobre todo en las calles de Madrid, donde existe un punto 0 la Puerta del Sol, desde donde se cuentan los kilómetros, el lugar más céntrico de la ciudad
La Puerta del Sol de Madrid será remplazada por la población infantil que no la conoce por diversas palabras, como "tu puerta al sol" "puerto del sol" y lo que se les ocurra que entre en la métrica musical.
Vamos al juego, que se acompaña del ritmo musical.
Los niños se colocarán en dos filas más o menos separadas por tres metros. Una de las filas avanza hacia la otra, enfrentadas, mientras cantan:
Soy el farolero
De la Puerta del Sol
Pongo la escalera
Y enciendo el farol
Cuando llega a la otra fila retrocede cantando
Después de encendido
Me pongo a cantar
Y todas las cuentas
Me salieron mal
Avanza la otra fila haciendo lo mismo
Dos y dos son cuatro
Cuatro y dos son seis
Seis y dos son ocho
Y ocho dieciséis.
Ocho veinticuatro
Y ocho treinta y dos
Ánima bendita me arrodillo en vos
Quizás sea la introducción de estos juegos infantiles en el Río de la Plata lo que favoreció el uso del voseo en lugar del "tú", ya que en el pasado se solían hacer gestos de gran cortesía para con los adultos, que podían incluir o no una reverencia casi religiosa como "arrodillarse en vos". Ese vos era el apócope respetuoso de "vuestra Merced". Los tiempos cambiaron y ya ningún niño de Argentina trató así a sus mayores, padres o educadores, sino que se convirtió en una relación más horizontal.
Versión femenina, con la misma música infantil. Aquí se ve una transmisión de ideales y de los quehaceres cotidianos de las mujeres en el ámbito doméstico.
Dos niños se toman de las manos para hacer una barrera
Alcen la barrera
Para que pase la farolera
De la puerta del sol
Aquellos levantan sus brazos y pasan todos los participantes del juego cantando
La farolera tropezó
Y en la calle se cayó
Al pasar por un cuartel
Se enamoró de un coronel
Cuando pasaron todas las mujeres, se ponen en ronda y entonan esta música bailando con la mímica del quehacer que nombran.
Hacen así, así las lavanderas
Hacen así
Así me gusta a mí.
Esto puede ser precedido del siguiente canto de origen francés
Sobre el puente de Avignon
Todos cantan todos cantan
Sobre el puente de avignon
Todos cantan y yo también
Hacen así
Así las zapateras
Hacen así
Así me gusta a mí
Los niños que no conocen Avignon rebautizaron el lugar como Avellón.
(En francés existe con la misma música infantil: sur le point d'Avignon, on y dance on y dance; sur le point d'Avignon, etc).
Aserrín aserrán
Aserrín aserrán
Los maderos de San Juan
Piden pan
No le dan
Piden queso
Les dan un hueso
Por el pescuezo
Aserrín aserrán
Los maderos de San Juan
Piden pan
No les dan
Piden queso les dan hueso
Y les cortan el pescuezo
Sobre el valor, la rima también transmite a los varones sus valores junto con la música.
Un soldado se ha perdido
Lo salieron a buscar
Veinticino granaderos
Y la Guardia Nacional
Que tender, que tender
Que lavar, que lavar,
Que tender la ropa
En el tajamar
|