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Clases de canto para niños


Las  clases de canto infantil deben ser encaradas por el docente

de manera distinta a las clases de canto de adultos. Es primordial que el  maestro de canto esté altamente capacitado para enseñar a un niño, ya que de lo contrario, podría dañar las cuerdas vocales de los niños, o frustrarlos, haciendo que se alejen de manera definitiva de la música.

En este espacio nos dedicaremos a la técnica de canto en coro infantil, ya que es más dinámico y entretenido para un niño cantar y ejercitarse en grupo, que hacerlo de forma individual.

1 ¿Cómo empezar?:


Sería un error por parte del  maestro de canto infantil en un primer encuentro con un grupo de niños que aún no conoce, tratar de introducir técnicas de vocalización; o clasificar las voces haciéndolos cantar individualmente. Ya que las técnicas de vocalización les pueden parecer tediosas a los niños que comienzan en un grupo, ya que estos están con ganas de cantar. Y escuchar a cada niño por separado puede generarles vergüenza o inhibición.

Lo que aconsejamos es que en un primer encuentro con los niños, solamente se presenten cada uno por su nombre, luego de que el maestro se haya presentado a sí mismo. Luego les contará que van a aprender una canción  para cantarla todos juntos.

El paso siguiente es enseñar la canción: Es importante que el maestro se acompañe con guitarra, piano, o teclado. Primero les hará escuchar la canción entera, luego irá repitiendo de a una estrofa, pidiendo que los niños la repitan con él; así sucesivamente hasta que la puedan cantar entera. Una buena idea, si los niños del grupo ya saben leer, que el maestro de canto les dé una fotocopia con la canción escrita a cada uno de los niños.

clases de canto para niñosDe esta forma el maestro podrá ir escuchando y reconociendo de a poco cada voz, de esa manera podrá ir clasificando los registros sin necesidad de pasar por una prueba individual (puede ir tomando anotaciones durante el aprendizaje de la canción infantil).

De esta manera, la primera clase de canto infantil será más ágil, dinámica y divertida. De lo contrario, una clase de canto infantil aburrida y tediosa puede provocar dispersión en los niños, esto haría que comiencen a hablar o a distraerse por cualquier motivo.

Es importante que la primera canción que se le presente al grupo infantil sea sencilla de ser aprendida, pero no obstante debe ser bella desde el punto de vista  artístico-musical, y cuyo movimiento no sea muy rápido. Por ejemplo un movimiento andante o moderado.


2 ¿Cómo seguir?:


Una vez que el maestro de canto infantil tiene individualizado a cada uno de sus niños; conoce también los problemas que eventualmente puede tener cada uno en cuanto a afinación, emisión, articulación, registro; entonces es el momento de trabajar con todos ellos, y cada uno de los problemas que él haya descubierto, de forma paulatina y simultánea.


Por ejemplo:
Hay niños a los que hay que ayudarlos a descubrir sus propias posibilidades. En general, son niños que cantan siempre en el registro grave, como si hablaran. El maestro de canto no debe confundirse y pensar que esta dificultad sólo la presentan niños desafinados, o con problemas en sus cuerdas vocales; en general, son niños que no saben todavía utilizar su “instrumento”, la propia voz. Ahí está la gran labor del maestro de canto infantil: ayudar al niño a explorar sus posibilidades, a desarrollarlas y potenciarlas.

 

Un ejercicio muy útil para el canto:


Primero: pedirle al niño que imite el pitar de una locomotora, seguramente lo hará en su región grave; luego, se le pedirá que imite la sirena de una ambulancia, también en este caso el niño subirá  en el registro nada más hasta donde este acostumbrado a hacerlo.
Segundo: Mostrarle al niño como suena ese “tuuu” bien agudo, luego pedirle que trate de imitarlo. De esta manera se lo irá llevando hacia lo agudo para que el niño descubra que allí también suenan sus cuerdas y que suenan aún mejor. De esta manera, y con mucha paciencia,  se lo podrá sacar del registro limitado al que se acostumbró a usar.
Aún los niños con problemas foniátricos llegan a solucionarlos más fácilmente cantando en registros medio y agudo.

 

La articulación:


Es muy común en los niños la deficiencia en la articulación en la voz hablada. Pedirles que hablen claro o que pronuncien correctamente no  modificará mayormente la situación. Obviamente los problemas de articulación también aparecerán cuando el niño cante.          
A continuación explicaremos un ejercicio para mejorar la articulación en la voz hablada y en el canto:
Se trata de frases que primero serán habladas, y luego cantadas sobre un mismo tono. Pueden revestir distinto carácter, dulces y expresivas, unas; enérgicas y divertidas, otras, pero todas al principio se ajustarán a la división de las vocales en dos grupos:

  1. Tensión horizontal: a-e-i Con sonrisa
  2. Tensión vertical: o-u Con cara seria

Háblense frases como las siguientes:

Con tensión horizontal:
“¡Ah! Qué linda
Qué linda es
¡Quédate quieta! (Muy buena esta por que permite mantener una forma constante de articulación y evita consonantes labiales)
Mañana bailaré
Brilla la estrella.”


Con tensión vertical:
“Luz como sol
¡OH yo no voy!
Moño rojo, rojo punzó.
No lo vio, soñó.
¡Cómo comió Pompón!”


Terminando con distinta tensión:
“Este día es bello
El ángel cantó
Yo no lo se
Aquí brilla la luz.
Todo rojo lo vi”


Mezclando vocales:
“La luna es azul
La rosa se abrió
Me gusta cantar
Juguemos, cantemos.
El cielo brilló.”
Luego de repetirlo varias veces con la voz hablada, repetir el ejercicio  cantado en un mismo tono.