Una nena de aproximandamente 5 años, tal vez mas, se sube al colectivo con su madre, a una de las lineas mas caoticas de la ciudad de Buenos Aires. El mal humor y mala onda qeu se respiraba en el ambiente te hacia acumular todavia mas odio contra la vida. Nada de eso parecia importarle a esta nena, que se encontraba en un su propio mundo, descubriendo experiencias nuevas, y disfrutando de ello. Logro sentarse en un asiento cedido por educacion, y comenzo a descubrir el mundo caotico que la rodeaba, preguntando a la madre del origen de todas las cosas y personas que podia ver. La madre no le llevaba el apunte, y la dejaba hablando sola. A la nena parecia no importarle la indiferencia de la madre (tal vez no esperaba respuesta alguna) y seguia en su asunto de descubrir el porqué de todo.
En un momento, jugando con un chupetin, éste se le cae al suelo, y ese rostro que emanaba felicidad cambia rotundamente a una expresion de incomprension, dejando la mirada fija donde se encontraba aquel chupetin perdido y que nunca jamas podria recuperar. Se trataba del fin de un proceso de apropiacion, donde sabia que ese objeto era suyo y que ahora no lo era mas, dejo de ser suyo, porque entendia las normas de convivencia y sabia que las cosas del piso no se levantan. El chupetin se convirtio en un objeto perdido, desapropiado, y al darse cuenta de eso, y no poder hacer nada por cambiar la cruda realidad, y al no encontrar ayuda o respuesta por parte de la que siempre uno espera tenga respuestas para todo, que es la madre, se da cuenta de lo triste y cruda que es la vida, y eso lo expresa con los ojos mas tristes que se pueden imaginar, capaces de derretir al corazon mas frio.
El amor con el chupetin era un amor fugaz, porque 1 minuto despues logra olvidarse completamente de el y comienza a cantar canciones infantiles con la misma alegria con la que habia emprendido este viaje.
Nena 5 años. Viaje en colectivo
Una nena de aproximandamente 5 años, tal vez mas, se sube al colectivo con su madre, a una de las lineas mas caoticas de la ciudad de Buenos Aires. El mal humor y mala onda qeu se respiraba en el ambiente te hacia acumular todavia mas odio contra la vida. Nada de eso parecia importarle a esta nena, que se encontraba en un su propio mundo, descubriendo experiencias nuevas, y disfrutando de ello. Logro sentarse en un asiento cedido por educacion, y comenzo a descubrir el mundo caotico que la rodeaba, preguntando a la madre del origen de todas las cosas y personas que podia ver. La madre no le llevaba el apunte, y la dejaba hablando sola. A la nena parecia no importarle la indiferencia de la madre (tal vez no esperaba respuesta alguna) y seguia en su asunto de descubrir el porqué de todo.
En un momento, jugando con un chupetin, éste se le cae al suelo, y ese rostro que emanaba felicidad cambia rotundamente a una expresion de incomprension, dejando la mirada fija donde se encontraba aquel chupetin perdido y que nunca jamas podria recuperar. Se trataba del fin de un proceso de apropiacion, donde sabia que ese objeto era suyo y que ahora no lo era mas, dejo de ser suyo, porque entendia las normas de convivencia y sabia que las cosas del piso no se levantan. El chupetin se convirtio en un objeto perdido, desapropiado, y al darse cuenta de eso, y no poder hacer nada por cambiar la cruda realidad, y al no encontrar ayuda o respuesta por parte de la que siempre uno espera tenga respuestas para todo, que es la madre, se da cuenta de lo triste y cruda que es la vida, y eso lo expresa con los ojos mas tristes que se pueden imaginar, capaces de derretir al corazon mas frio.
El amor con el chupetin era un amor fugaz, porque 1 minuto despues logra olvidarse completamente de el y comienza a cantar canciones infantiles con la misma alegria con la que habia emprendido este viaje.
F. MAGDALENA